Y es curioso.
Bastante curioso, las cosas no pasan dos veces de la misma manera. Por más que intentemos hacerlo exactamente casi como un esquema pauteado no se vuelve al punto que necesitamos.
Y es estúpido.
Si, bastante estúpido pensar que se puede volver, porque las segundas oportunidades son nuevas, pero de que sirven si por más que lo intentemos nada volverá a ser igual.
¿Vale la pena arriesgarse y ganar un poco en el intento? o más bien, ¿Vale la pena arriesgarse obtener lo deseado y perderlo (todo) en un instante?.
Septiembre, 2008.-